martes, 13 de febrero de 2024

miércoles, 29 de noviembre de 2017

martes, 27 de junio de 2017

CUENTO EL SENTIDO DEL TRABAJO

El sentido del trabajo.

Un día quise ver a mis amigos, que trabajaban en una  obra de construcción, cerca de mi casa. Hacía mucho tiempo que no los veía, así que no sabía que era de sus vidas. Casi a la entrada, en una postura de comodidad, me encuentro al primero.
_ ¡Hombre, qué alegría verte!, le dije, mientras le daba un fuerte abrazo. ¿Cómo te van las cosas?
_ Aquí ando ,trabajando y sudando como un negro, ya me ves. Como un idiota, esperando largarme cuanto antes.
Doy tan solo unos pasos y allí, en un andamio, a escasos metros del suelo, encuentro al otro viejo amigo.
_¡ Cuánto tiempo sin verte! ¿Cómo te va?
_Pues hombre, ya ves. Las vueltas que da la vida. Hay que hacer algo, ¿nó? Hay que ganarse el pan y mirar por los hijos. Es ley de vida. Me dijo.

Levanto la vista y allá arriba, en una postura de difícil equilibrio, veo a mi otro amigo. Sintió una enorme alegría al verme y, con una sonrisa y una voz potente, me preguntó cómo me iba, cuándo nos veríamos más detenidamente. Y para terminar, me dijo: _ Aquí estoy, haciendo una bonita escuela, bonita, bonita… ya verás qué escuela.


CUENTO LA CONSTANCIA


La constancia

Un hombre comenzó a cavar un pozo y llegó hasta una profundidad de veinte codos, pero no halló ningún vestigio de agua. Entonces, abandonó el lugar y eligió otro sitio para hacer el pozo. Cavó allí aún más hondo , pero tampoco encontró agua. Al final, completamente disgustado, abandonó la tarea. En conjunto, la profundidad de los tres pozos era casi de cien codos. Si hubiese tenido paciencia de dedicar aunque fuera la mitad de su labor al primer pozo, en vez de cambiar de un lugar a otro, seguramente habría encontrado agua.